Lanzamiento de la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos

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lunes, 8 de agosto de 2011

ACNUR alarmado por la amenaza del sarampión en los campamentos en Etiopía

La Agencia de la ONU para los Refugiados manifestó hoy su creciente alarma ante la situación de los refugiados en los campamentos de Dollo Ado, al sudeste de Etiopía, tras un supuesto brote de sarampión.

ACNUR teme que el brote aumente la mortalidad y el número de enfermedades graves entre una población refugiada de por sí vulnerable, cuyo estado de salud general ya era frágil. Un brote de sarampión podría suponer también un revés para el progreso que se ha logrado durante las últimas semanas para estabilizar a los refugiados somalíes, muchos de los cuales llegaron a Etiopía en un estado de salud extremo.

Durante la semana pasada se han contabilizado oficialmente 47 casos y tres muertes por aparentes casos de sarampión en el campo de Kobe, donde viven 25.000 personas. Tan solo el 4 de agosto, trabajadores sanitarios del campo informaron de 25 muertes, la mitad de las cuales se sospecha que se produjeron por sarampión. Los niños refugiados son los más afectados. Se ha informado de otros posibles casos en los otros dos campos de refugiados de la zona, así como en el centro de tránsito, donde hay algo más de 15.000 personas esperando a ser reubicadas en el recientemente abierto campo de Hilaweyn.

Según expertos médicos, el sarampión no es causa de muerte entre población sana, pero las complicaciones de esta enfermedad sí pueden matar. En el contexto de los campos de refugiados en Dollo Ado, la combinación de sarampión y altos niveles de malnutrición puede ser letal.

“La situación es alarmante y no nos podemos permitir esperar. Debemos actuar ahora, de manera urgente y con determinación, para detener y cambiar esta situación”, declaró Moses Okello, Representante de ACNUR en Etiopía, tras regresar de Dollo Ado para una evaluación de primera mano de la situación.

El Representante de ACNUR en Etiopía organizó una reunión de urgencia el sábado con miembros del gobierno de Etiopía y socios de ACNUR en materia sanitaria para acordar un plan de acción. Dijo que la primera prioridad sería una campaña de vacunación masiva, destacando que esta emergencia requiere de un trabajo en equipo sin fisuras para dar una respuesta efectiva. Pidió a los socios de ACNUR en materia de salud que incrementaran sus esfuerzos para afrontar estos graves retos de salud pública.

El viernes comenzó la campaña de vacunación para todos los niños refugiados de entre seis meses y 15 años de edad que están siendo trasladados desde el centro de tránsito hasta los nuevos campos de Hilaweyn. Unos 300 niños fueron vacunados antes de ser trasladados y se aisló a siete casos sospechosos de sarampión para ser atendidos en el centro de tránsito. Se espera que la reubicación se complete en unos 15 días, mediante el traslado diario de unas 1.000 personas en convoys.

Tras la reunión del sábado, ACNUR y el gobierno encabezarán un equipo formado por expertos en salud de ONGs y Naciones Unidas que irá a Dollo Ado el domingo 7 de agosto, con el fin de apoyar la puesta en marcha de un plan de acción que incluye la preparación de una campaña de vacunación masiva que comenzará el 9 de agosto para todos los niños de entre 6 meses y 15 años en el campamento de Kobe, el más afectado. La campaña de vacunación –que incluye vacunas contra la polio- se extenderá a otros campos, así como a comunidades de acogida cuando las autoridades sanitarias lo consideren necesario.

Los trabajadores sanitarios subrayaron la importancia de una gestión adecuada de los casos sospechosos de sarampión identificados, especialmente porque las vacunas ofrecen protección sólo 14 días después de ser administradas. También se mostraron de acuerdo en reforzar la vigilancia y detección de nuevos casos utilizando trabajadores de salud de la comunidad, así como en establecer clínicas de salud móviles y satélites para mejorar el acceso a los servicios sanitarios e intensificar la campaña de información masiva que comenzó el viernes. También se está preparando una sala de aislamiento en el campo de Kobe y se ha enviado personal sanitario adicional para ayudar a gestionar esta sala y otras clínicas en los campos.

Expertos en salud dijeron que los altos niveles de malnutrición, la baja cobertura de vacunación en Somalia y la superpoblación en los campos son algunos de los factores agravantes asociados a este brote. También mencionaron otros retos como los hábitos de higiene pobres y la poca costumbre de demandar servicios de salud.

Antes de este brote, ACNUR y sus socios en materia de salud, incluyendo el gobierno, habían aumentado significativamente la capacidad de respuesta en los campos con el fin de hacer frente a las altas tasas de malnutrición entre los refugiados recién llegados y al mal estado general de la población. Ahora hay programas de malnutrición en todos los campos y en los centros de tránsito del campo y la frontera. Todos los refugiados del centro de tránsito reciben dos comidas al día para mejorar su estado nutricional. Se están ofreciendo servicios sanitarios las 24 horas del día y el acceso a las instalaciones ha mejorado gracias a un servicio de ambulancias. Todo ello ha sido complementado con campañas de salud e identificación de personas enfermas y malnutridas familia por familia.

A fecha de 5 de agosto, el número de somalíes en los campos de Dollo Ado ha alcanzado los 118.400. De ellos, unos 78.000 han llegado este año. Estos se unen a los más de 41.600 refugiados somalíes en la zona de Jijiga, en la región somalí. Etiopía acoge a un total de 237.500 refugiados, principalmente de Somalia, Eritrea y Sudán.

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