Lanzamiento de la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos

La Fundación Luisa Hairabedian presenta la Red Informativa de Genocidio y Derechos Humanos que tiene como objetivo informar sobre congresos, actualidad, seminarios, publicaciones, conferencias, bibliografía y postgrados relacionados a Ciencias Sociales, Estudios sobre Genocidio, Diáspora Armenia y temáticas afines

jueves, 15 de septiembre de 2011

Armenia, Turquía y la montaña de la discordia.



Por Giorgi Lomsadze
Fuente Soy Armenio


Una montaña de rocas está filtrando de nuevo las relaciones ya escabrosas entre Armenia y Turquía.

La montaña en cuestión es el Monte Ararat, un obstáculo difícil de perder, no importa de qué lado de la frontera se encuentre. Altura: 5.137 metros; macizo: unos 40 Km de diámetro; valor simbólico: inmensurable.
Para los armenios, Ararat es como el monte Olympus para los griegos y más. Aquí, por leyenda, Noé ancló su parque zoológico después del diluvio bíblico. Los armenios claman que adoptaron el cristianismo a los pies de esa montaña, teniendo un lugar de honor en el escudo de armas de Armenia.
Con esa gloriosa historia en mente, un joven preguntó el otro día al Presidente armenio Serge Sarkisian sobre las posibilidades de que Armenia un día recupere el monte de nuevo que Armenia perdió en virtud del Tratado de Kars con Turquía en 1922.
Sargsyan dijo que dejará esa cuestión en mano de las futuras generaciones.

Al poco tiempo, Turquía echaba espuma de rabia. Para ver cómo lo tomó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, vasta mirar las noticias turcas.
Erdogan y sus ministros se apresuraron a exigir una disculpa de Sargsyan, pero las probabilidades son nulas.
Reclamaciones reivindicativas - incluso de una montaña - pueden recorrer un largo camino en el Cáucaso. Sion embargo, el peligro radica en la interpretación literal del simbolismo nacional, en la que los políticos de toda la región aman atar sus comentarios.
Particularmente a la víspera de una elección. El gobernante Partido Republicano de Armenia, dirigido por Sargsyan, hace frente a una elección a principios del próximo año, por lo que ya empezó a maniobrar.
En una referencia implícita a su propio pasado como jefe de las fuerzas militares separatistas de Karabaj, Sarkisian les recordó que su generación hizo su parte al restaurar la antigua gloria de Armenia dejando a los azerbaiyanos fuera de Karabakh.
"Si usted y sus amigos no ahorran esfuerzos y energía... vamos a tener uno de los mejores países del mundo", dijo Sarkisian al joven. Podría hasta haber besado un bebé.
La oficina de prensa de Sarkisian asegura que, sin embargo, el presidente dijo algo más que los críticos de Turquía deberían haber notado: "En muchos sentidos, el peso de un país no se mide por su tamaño. Tiene que ser moderno, seguro y próspero... que permitirá a cualquier nación que se siente al lado de los países de famosos, fuertes y constantes del mundo.".
Pero en medio del humor imperante, no espere que Ankara se dé cuenta.


Giorgi Lomsadzees un periodista freelance de Tbilisi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada